¿Es difícil negociar con óptimos resultados?… ¡Atrévete!

 

15 años, esa fue la edad de mi primera negociación real y de la que tengo un recuerdo muy vivo. Fue en el Corte Inglés de Gran Vía de Vigo, una ciudad que huele a mar y a gente brava, que lucha y se bate por salir adelante, gente de mar, que sale a coger percebes cuándo las olas amenazan, en definitiva, gente acostumbrada a negociarlo todo.

 

negociando

 

Fue en la planta de Fórmula Joven, una cazadora y un short capturaron de inmediato mi atención, lo quería si o si. Mi genio, mi lucha por conseguir lo que quería, comenzaba a agitarse dentro de mi… y oí un “¡NO! Eso es muy atrevido para tu edad!”, me dijo mi padre, “te compro unas bermudas rosas por la rodilla”. Aquello hizo despertar en mi el ingenio para ver cómo conseguía aquello de lo que me había enamorado… y encontré la fórmula “le diría a mi padre que comprábamos la bermuda rosa a cambio de llevarme parte del otro conjunto”. Y así es cómo salí con dos bolsas, una en cada mano, y luciendo orgullosa la sonrisa de haber llegado a un trato justo y que nos hacía feliz a los dos.

 

“Lo imposible está en la mente de los cómodos”

 

Años más tarde comencé a oír lo de “win to win”, como lo llaman los americanos, y lo entendí todo. Ese era una excelente fórmula para llegar a acuerdos justos, y ¿que es negociar, sino llegar a acuerdos dónde ambas partes se sientan satisfechas?

A lo largo de mi vida, he tenido que negociar todo tipo de situaciones: personales, profesionales, emocionales… y he aprendido que con estos parámetros, las negociaciones tienen un índice muy bajo de fracaso:

  • Actitud: la actitud para con uno mismo y para con el otro, es el primer punto de partida para hacer sentir al otro cómodo, para establecer un clima de acercamiento.
  • Comunicación: es imprescindible no cerrarse al “esto es así porque yo lo veo así”. Tienes que comunicarte, escuchar al otro y hacerle ver al otro tu punto de vista. El bloqueo en la comunicación aborta cualquier tipo de negociación
  • Seducción y persuasión: con la seducción tratas de inducir a la otra persona a que modifique su opinión, a adoptar un determinado comportamiento pero sin manipulación. Con la persuasión lo que consigues es que con argumentos la persona piense o actúe de un modo determinado; en definitiva, agradas y convences.
  • Transmite confianza: se tu mismo, se natural y no mientas.
  • Humor: el humor es un arma poderosísima en la negociación, ya que elimina diferencias y barreras, favorece el ambiente de negocio, rompe tensiones y fortalece las relaciones con los clientes.
  • Humildad: haz sentir importante al otro.
  • Sonríe: la sonrisa sincera acerca y genera una proximidad importantísima.

 

¿Que queremos conseguir?

  • Un objetivo
  • Unos beneficios
  • Cerrar un trato satisfactorio
    • compromiso
    • tiempos

 

¿Cómo lo conseguimos?

  • Actitud: separar a las personas del problema.
  • Claridad de ideas: saber que es lo queremos conseguir y hasta dónde podemos ceder.
  • Giro: darle la vuelta al problema y convertirlo en una solución.
  • Intercambio: dar/ceder. Definir límites.

 

Con lo cuál, cualquier método de negociación puede ser juzgado por medio de tres criterios:

  • Debe producir un acuerdo sabio y prudente.
  • Debe ser eficiente.
  • Debe mejorar, al menos no dañar, la relación existente entre las partes.

 

Y no olvides que con tu ACTITUD, TUS OBJETIVOS CLAROS y TU SEDUCCIÓN y PERSUASIÓN puedes conseguir cerrar todos los acuerdos que te propongas. ¡No desistas nunca!

 

“Si quieres recoger miel, no des puntapiés a las colmenas”

 

Te invito a compartir tus ideas en los comentarios y si te ha gustado el artículo, no lo dudes, ¡compártelo!

Muchas gracias :)

#tucreastufuturo

 

Beatriz Louzao

Negociadora Corporativa Nacional e Internacional

 

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